BODEGA

Nuestra nueva bodega, construida en madera por obreros locales y con técnicas de bioarquitectura, se ha concebido como un espacio de relación entre el hombre y la campiña. Se ha llevado a cabo un proceso constructivo que aplica técnicas y materiales que tienen por objetivo la sostenibilidad medioambiental de la intervención. Se produce energía solar y se recuperan las aguas pluviales, con las que se riega el huerto de manzanos existente delante de la bodega. La arquitectura posee un aspecto mimético, camuflado con el terreno; predominan la madera maciza y el hierro bruñido. Una cubierta verde-cobre emerge sobre la terraza, reflejando en el interior la imagen del gran pino centenario, tomado como logo de la empresa. Vino y madera combinados con memoria y tradición.

ESPACIOS

En el sótano está la zona de producción, con los fermentadores y los depósitos de acero, conectados a los controladores de temperatura. En un lugar especialmente protegido y aislado de la tierra, se encuentran las barricas, donde se almacena el vino antes de ser embotellado. En la zona de enoteca-botellero, se conservan las distintas añadas de nuestros productos. Los espacios de planta baja, por el contrario, se suceden más dinámicamente, y tienen las siguientes funciones: recepción de clientes, (parte integrante de la actividad empresarial), los servicios y la dirección de la empresa.

VENDIMIA

Realizamos nuestra vendimia a mano y en cajas pequeñas con el objeto de respetar las plantas y los tiempos, de modo que se recolecten sólo los racimos maduros, llevando a cabo la elección de la uva teniendo especialmente en cuenta su estado sanitario. El objetivo de una producción vinícola que apuesta por la calidad se confía a una elaboración que parte de una uva en perfectas condiciones de maduración y depuración.

ELABORACIÓN

La elaboración del vino comienza con el pisado de la uva y sigue con la fermentación del mosto en fermentadores de acero a temperatura controlada por modernos medios tecnológicos. La primera parte de la maduración del vino se lleva a cabo en depósitos de acero, mientras que en las barricas se procede al refinamiento y envejecimiento de las distintas añadas y tipos de vino. Antes de llegar a la estabilización en los depósitos especiales y por lo tanto, al embotellado, el vino es sometido a constantes controles y análisis, que tienen como objetivo garantizar la mejor calidad del producto.